Hola, soy Lluïsa. Alummna de Matías, practicante de yoga desde hace 25 años e hice la formacion hace 5. Encontré a Matías hace dos años, he hecho varios cursos con él y justo ahora me he apuntado a la formación en 500 horas. ¿Sabeis porque?, porque cómo yogui necesito seguir evolucionando, darle la vuelta a todo, desaprender para seguir aprendiendo y Matías nos ofrece todo ésto y más.
He tomado todos los cursos, inclusive el Rizoma del Yoga es la segunda vez que lo tomo. Varias veces oigo las grabaciones de los cursos y wow, siempre hay algo nuevo, lo mismo con los cursos, son diferentes temas con sus particularidades, pero de repente se entrelazan todos, son un rizoma, salen cosas por ahí, otras por allá. Gracias Matias, por tu sabiduría, conocimiento y tu gesto de compartir tanto, y tu bondad, amor y ese corazón grande. Abrazos de luz y de amor.
A Mati lo conozco desde hace poco más de 10 años y gran parte de lo que he aprendido de la práctica yóguica, desde el aspecto técnico hasta el trasfondo filosófico, lo he aprendido a su lado; y puedo asegurar que he visto muy pocas personas en mi vida con la capacidad de estudiar, digerir, integrar y transmitir el conocimiento como lo hace Matías. Además de que gracias a su nobleza de corazón no da ganas sino de quererlo.
Soy Ana, tengo 44 años, soy filósofa, también profesora de yoga, dediqué muchos años a la academia en la UBA, soy editora, tengo mi propia editorial, La Cebra, y quiero manifestar que nunca me había topado en el mundo del yoga con alguien como Matías: formado tan seriamente y a puro pulmón, como sabemos que debe ser cuando se sale del oscurantismo de algunas escuelas. Lo conozco bien ya que estudié casi un año con él y su formación es más que completa y encima tiene sentido crítico.
Espero que mucha gente se forme con él. Conformaríamos una verdadera revolución.
Estoy actualmente estudiando con Matías, y lo puedo describir como un viaje. El 99% de lo que aprenderán aquí no lo van a encontrar en otros cursos y eso hace que sea tremendamente enriquecedor, incluso para los que tenemos varias certificaciones de yoga. Sorprende todo el conocimiento que maneja, es realmente un estudioso, y además sabe como transmitir eso. Como profesora esa es una capacidad que admiro mucho. No solamente recomiendo el curso por su calidad académica sino por la calidad humana de Matías, que cuida que el espacio de sus clases sea respetuoso con tod@s, crítico y horizontal. lo cuál es justamente lo que busco en espacios de aprendizaje. Agradecida de la vida por presentarme la oportunidad de encontrarme con este espacio.
Soy alumna de Matías desde hace unos meses y no puedo más que agradecer al destino, los astros o a quien pertenezca el mérito por ponerlo en mi camino. Lo encontré por casualidad en redes sociales, en un momento en que empezaba a cuestionarme muchas cosas de mi camino en el yoga. Me inicié en una filosofía yóguica concreta, creyendo que sería la respuesta a todos mis problemas y dudas, y cuando quise darme cuenta el baypass espiritual me habia dado "con toda la mano abierta". Encontrar a alguien con tanto conocimiento y a la vez tan generoso, fue una bendición y a la vez todo lo contrario, porque me vi obligada a dejar de mirar hacia otro lado y dejar de justificar la injustificable. Es doloroso pero necesario, creo.
En mi experiencia, estos meses de estudio con Matías han representado un cambio drástico y profundo en la forma de aprender y entender el Yoga. He tomado diferentes formaciones y cursos y ninguno se asemeja a éste por varias razones: la gran cantidad de información, material, practicas, etc., la entrega, dedicación y duración en cada encuentro, el enfoque del rizoma que me ha volado la cabeza, y el tremendo ser humano y maestro que es Matías, su cercanía y forma de acompañar y enseñar, la libertad de expresión, disposición a escuchar y responder, etc. Lejos la mejor decisión que he tomado. Justo ayer me preguntaron por los cursos que estaba tomando actualmente y respondí que ya es uno, que comprende diferentes módulos, y me respondieron "es como una carrera" (profesional) a lo que respondí sí, y así lo siento en gran medida, una carrera mucho más amorosa.
Cuando me encontré con Mati por redes sociales y me metí en este grupo, sentí como si volviese a ese periodo maravilloso de aprendizaje. Por eso decidí hacer el Rizoma del Yoga. Es realmente una formación sobre yoga, no para ser instructor@ de yoga moderno postural, sino para gozártelo... salvo que te quieras hacer instructor@ de yoga en sentido amplio, que sería un elemento diferenciador espectacular. E incluso aunque no tengas previsto sacarle
rentabilidad económica a corto plazo, la vida da muchas vueltas y ya el hecho de saborear tantos aspectos del mundo del yoga merece la alegría.
Por último, con el dinero que se paga se contribuye a que una persona pueda seguir estudiando y ampliando conocimiento de manera tan exahustiva y crítica. Y esto cumple una función social muy importante.
¡Uffff! Mati, la clase de ayer estuvo impresionante. Yo agué ojo como 3 veces, qué manera tan preciosa de explicar esta humanidad que nos habita, que nos vuelve sensibles y que al final es lo que hace que el amor siga latiendo fuerte en cada corazón. Al principio dijiste una cosa hermosa, que es que al conectarnos con el corazón sentimos mucho más. Personalmente lo tomo como recordatorio y consejo para transitar las olas de la vida, pues a veces me ha pasado que siento que no me puedo permitir sentir triste, o con rabia, o frustrada porque me siento como si estuviera "por debajo" de lo que se espera de una persona "espiritual". ¡Gracias a todos por este espacio y sus palabras! No saben lo afortunada que me siento al encontrar una tribu que comparte alrededor del mismo fuego.