En estos días una alma valiente decidió sacar a la luz las atrocidades de la secta de la que fui parte por muchos años, Escuela Valores Divinos. Había dejado ese capítulo en el pasado, pero al leer todo el testimonio, me volvieron los recuerdos, y con ello mucha ansiedad, siento que mis palabras necesitan ser expresadas. Pienso en cómo resumir todo lo que aguante por tantos años, así que escribiré lo que recuerdo aún, lo que mi cerebro no ha bloqueado.
He conversado con muchas personas en estos días, y la pregunta más recurrente es, ¿pero porque no salías de ahí? y mi respuesta es: porque no podía.
Aquí empieza todo, por tantos años vi incongruencias, malos tratos, acciones que iban en contra de mis valores, faltas de respeto. Y soportábamos, hablo en plural porque no era la única persona que sentía esto, soportábamos porque nos adoctrinaron, nos manipularon, nos lavaron el cerebro y tenían control sobre nosotros, quitándonos nuestro libre albedrío con amenazas basadas en miedo. Ahora veo desde fuera, y éramos sus animales de corral, de los cuales se alimentaban. Se alimentaban de nuestra energía, de nuestra vulnerabilidad, esperanza, necesidad de Dios, de nuestros anhelos, y claro, de nuestro dinero.
Que terrorífico pertenecer a un sendero espiritual, en donde el gurú es temido, en donde no se puede dialogar libremente sin ser maltratado, en donde te quieren ver con el espíritu doblegado y roto para que seas presa fácil de su manipulación.
Doy gracias a Dios que mi alma siempre fue rebelde, y no pudieron romperme por completo, por más intentos que hicieron, a pesar de que yo llegue a ese lugar en el peor momento de mi vida, cuando se había quebrado todo mi mundo; pensé que había encontrado un refugio de luz, lo que se convirtió en todo lo contrario, una cárcel. Una cárcel en donde recibes amenazas constantes, y te indican que la persona que abandona la escuela va a tener consecuencias karmáticas muy fuertes en su vida, esto porque ya encontró su propósito de vida, y le estaba dando la espalda. ADIÓS LIBRE ALBEDRÍO.
Adiós vida familiar, adiós amistades, adiós ser una persona funcional, adiós ser felíz, que no se te ocurra hablar de felicidad, porque ese es el mayor pecado de aquella secta, pobre ilusx que intente ser feliz en este mundo. Según ellos, la razón de estar vivos era aniquilar el ego y eventualmente que la prioridad de vida sea estar en servicio eterno de la escuela, del Gurú, como lo hicieron muchos. No había más, querían que agachemos la cabeza, obedezcamos TODO sin cuestionar nada.
Que interesante como su actitud narcisista operaba, te aislaban de tu entorno, para después aislarnos del mundo, y para que eventualmente nos desconectemos de nuestros trabajos, y con eso tener mucho más control de nosotros. Porque claro el momento que perdemos la independencia financiera les pertenecemos de por vida. A excepción de las personas que oscilaban de los 60 años en adelante, para ellos tenían otro plan, algunos de ellos tenían jubilaciones, herencias, negocios de los que ya no dependía su presencia, ellos eran sus gallinas de oro. Eran quienes más donaban dinero, a quienes en algún momento también les pedirían que donen sus patrimonios, casas, etc. Había un plan para cada persona.
Habían retiros muy recurrentes y de diferentes tipos, en los que se movían cantidades de dinero muy grandes, retiros que oscilaban entre 500-600 USD, les dejo la incógnita sobre la cantidad de gente que asistía a esta organización sin fines de lucro. En estos eventos se movían cantidades muy grandes de energía, estoy seguro que mientras más participábamos, más les cedíamos acceso a nuestra alma, es por eso que estábamos tan hipnotizados. Hubieron muchas personas con las que pude conversar en varios retiros, y la mayoría sentíamos miedo a lo que nos pasaría ahí, por la forma en cómo buscaban meterse en nuestras cabezas, en nuestros almas para quebrarnos y manejarnos a su antojo. Y puedo decir que sí, rompieron el espíritu de muchas personas, personas que irradiaban luz, alegría se iban consumiendo y apagando. Personas que eran felices, de repente ya no tenían la sonrisa en su cara, tenían auras plomas con caras de tristeza.
Esta estafadora, siempre decía que había que alimentar al EGREGOR “positivo” de la escuela. Se alimentaban de nosotros, y es por eso que se esmeraban cada vez más para que los retiros sean más y más grandes.
Lucraban de nuestra vulnerabilidad, de nuestras vidas, de nuestras donaciones. Lucraban también de tomar como autoría propia las enseñanzas que ahí se impartían, las cuales pude comparar con otras enseñanzas y tenían muchas similitudes y en algunos casos, tenían hasta las mismas ilustraciones. Tuvieron el descaro de querer apoderarse del sagrado Linaje del Kriya Yoga, en nombre y teorías. Y déjenme decirles, que tuve el honor de iniciarme en el linaje original después de abandonar la secta, y fue una experiencia hermosa y no sectaria de la que participé.
Y para finalizar, la forma más vil que tenían para tenernos hipnotizados y adoctrinados, era a través de hacernos sentir las peores escorias humanas, todos absolutamente TODOS nos sentíamos mal con nosotros mismos. Como si fuésemos los peores pecadores; de esa forma nos enganchaban para que trabajemos arduamente en nuestro camino evolutivo.
Ahí perdieron conmigo; hice todos los esfuerzos, seguí todas las enseñanzas con mucha disciplina, yo sabía y sentía mi avance, porque sí, las técnicas eran buenas, como no serlo si eran de la India, no de ellos. Pero para la “guru” nada era suficiente y siempre nos atacaba para que nos auto ataquemos. Cuando me cansé de castigarme y sentirme mal, por NADA, porque no había nada por qué atacarme, (tenía una vida buena y recta) solo tenía necesidad de Dios. Ahí pude empezar a entender la farsa, así hubiesen pasado algunos años ya.
Tomar la decisión de irme no fue fácil, estaba el miedo por las amenazas karmáticas por abandonarlos, y en muchos casos por personas con las que hablé, el miedo a la ataque/critica que iba a generarse en cualquier Darshan (reunión de los viernes) atacar, desde que tenemos un ego imposible de manejar, un karma demasiado pesado, un karma aburrido, o que en esta vida no nos iba a alcanzar para trabajar el karma que traíamos, que éramos almas perdidas, reencarnaciones de seres oscuros, y estupideces de este tipo; además de revelar conversaciones privadas que se tuvo con esa mujer. Cualquier cosa para justificar que los hayamos abandonado. En su momento por supuesto que nos afectaba, estábamos abandonando a la familia que elegimos, al círculo con el que compartíamos y las únicas amistades que nos quedaban.
Pero el amor propio y respeto siempre deben estar primero, con terapias psicológicas y holísticas pude salir de ahí, retomar mi vida, y entender que ese era un lugar al que no podía regresar más nunca en la vida.
Espero que mi testimonio pueda ser de ayuda para las personas que aún siguen dentro y tienen sus dudas sobre ese lugar, porque siempre hay dudas, siempre. Pero estas son disfrazadas desde la manipulación del EGO. Y no, no es el ego el que habla, es el alma que pide que reaccionemos y salgamos de ahí. Espero que las personas que siguen atrapadas, puedan abrir sus ojos, ser nuevamente libres y llevar una espiritualidad real, libre de miedo. Y retomar su libre albedrío y su LUZ.